El trance por el que tienen que pasar allegados y familiares por la pérdida de un ser querido se puede ver agravado por las complicaciones que, en determinadas circunstancias, provoca la transmisión de lo que deja. El despacho A. Cañizares Abogados Herencias Madrid realiza un  breve repaso de los 3 problemas más frecuentes en la aceptación de una herencia.

1. Existencia de deudas

Una herencia no significa únicamente la cesión de bienes a los herederos.  Lamentablemente para los beneficiarios, las deudas se heredan y este es uno de los mayoresquebraderos de cabeza que conlleva su aceptación: conocer previamente el detalle de lo que se va a recibir.

Por ello, el despacho A. Cañizares Abogados Herencias Madrid te aconseja:

  • Solicitar información a los bancos con los que el fallecido o fallecida tuviera cuenta.
  • Soicitar al Banco de España el informe CIRBE  sobre los préstamos superiores a 9.000€ que cada ciudadano tenemos con Bancos y Entidades financieras.
  • Acudir al Juzgado del domicilio del fallecido para consultar si consta algún procedimiento en curso sobre antiguas deudas bancarias o sobre responsabilidades laborales, civiles, etc…
  • Consultar ficheros de morosos por impagos de facturas.

Si, al final, se considera que aceptar una herencia puede ser  muy arriesgadodisponemos de dos alternativas:

  1. Renunciar a la herencia mediante Escritura Públilca ante notario, de manera que no se aceptan las deudas ni tampoco los bienes. Todos estos trámites deben formalizarse ante notario para manifestar nuestra voluntad de renuncia, que se recogerá en una Escritura pública.
  2. Aceptar a beneficio de inventario, de forma que las deudas del fallecido se abonan hasta alcanzar los bienes heredados. Si queda remanente, pasa al patrimonio del heredero. En caso contrario, no deberá hacerse cargo de esas obligaciones.

2. Desacuerdos con los herederos

La herencia puede convertirse en un tema de discusión e, incluso, de conflicto cuando existen varios herederos. La experiencia de los abogados hernencias Madrid atestiguan la existencia de nuemrsos desacuerdos cuando la persona fallecida ha decidido repartir entre varias personas, pertenecientes o no a la unidad familiar.

De la misma forma, conocer con antelación cuáles pueden ser los principales motivos que originan este tipo de conflictos puede servir para anticiparse y, así, ser capaz de gestionarlos más eficazmente:

  • Uno de los herederos considera que el fallecido realizó el testamento bajo coacciones, engaños, incapacidad física, o amenazas.
  • El reparto de los bienes se hace de una manera incorrecta o con valores muy bajos o muy altos al tramitar la herencia, afectando a algunos de los beneficiarios.
  • Puede aparecer un descendiente del fallecido no reconocido, quién deberá demostrar dicho vínculo familiar paralizando la herencia hasta entonces.
  • El testamento no deja claro el reparto de la legítima o se deja más a uno de los hijos frente a los demás.
  • Se ha dejado la copropiedad de determinados bienes, fundamentalmente inmuebles, utlizando la fórmula de comunidad de herederos.

3. Resultar desheredado

La desheredación es la disposición testamentaria por la que se priva a un heredero forzoso de su derecho a legítima, en virtud de una justa causa determinada por la Ley. Si la desheredación se realiza y no se expresa su causa, no se prueba la misma o es distinta de las que se establecen legalmente, puede ser anulada por los tribunales.

Las desheredaciones se convierten en un problema al aceptar una herencia si el testador deshereda al heredero sin justificación. Por lo tanto, en este caso se debe reclamar la legítima que por Ley le corresponde

En una situación tan delicada como esta o en cualquiera de las anteriores, en la que además de afrontar la pérdida de un ser querido se han de abordar discusiones o negociaciones relacionadas con el proceso de herencia, la asistencia y asesoramiento de profesionales expertos es clave.

Si estás en esa circunstancia, contacta con el despacho A. Cañizares Abogados Herencias Madrid.

Sabemos, podemos, queremos ayudarte.